1840 - FOTOHISTORIA - 1940

UN SITIO PARA LA HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA ARGENTINA Y LATINOAMERICANA

 

 

 

TEMPRANO REPORTAJE ESTEREOSCÓPICO DE TEY Y PALÁ:

LA INUNDACIÓN DE CÓRDOBA EN 1890

Roberto A. Ferrari

 

LA FOTOGRAFÍA ESTEREOSCÓPICA EN LA ARGENTINA

 

Esta técnica fotográfica, que permite visualizar una imagen en forma tridimensional mediante la combinación de dos imágenes planas y un visor adecuado, gozó de gran popularidad en el mundo.

En la Argentina encontramos indicios indirectos de usos tempranos de la estereoscopía; pero pocos testimonios anteriores a 1900.

En 1864 el topógrafo Jaime Arrufó dio la conferencia “Disertación sobre fotografía“, publicada al otro año, quien ilustró su exposición con cámaras y visores estereoscópicos. En 1869 este aficionado fue el único que envió vistas fotográficas de la Argentina a la Exposición Universal de París, pero tales imágenes se dan por perdidas.

En diversas ciudades se hicieron vistas con propósitos comerciales, como recuerdos turísticos del país, difundidas mayormente a comienzos del siglo XX. Entre los principales distribuidores de estas imágenes en Buenos Aires tenemos al proveedor de insumos fotográficos Eugenio Widmayer y Cía. (con casa matriz en Alemania, Leipzig;  desde 1888 en Buenos Aires, y posteriormente con filial en Rosario), continuado por Guillermo Koellner, cuya actividad conocemos sobre todo por sus catálogos. De todas formas, no se conoce quien tomaba las imágenes que ellos comercializaban.

Gracias a las investigaciones de Abel Alexander sabemos que Cesare Rocca tuvo en su poder una cámara estereoscópica mientras registraba las vistas para el álbum de la Exposición Nacional en Córdoba, 1871 y que en el Archivo Gráfico de la Nación sobreviven ejemplares de vistas comerciales de la Argentina, de las que comercializaba Widmayer. (1)

La Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados, fundada en 1889 e integrada mayoritariamente por miembros de la alta sociedad porteña, contó con un número significativo de practicantes de la fotografía estereoscópica.

Sin embargo, poco se ha estudiado de esta vasta producción. Una de las razones es que al no participar del circuito comercial, la mayoría de estas fotografías están olvidadas en manos de descendientes, en posesión de comerciantes y coleccionistas –muchas veces sin referenciación adecuada– o se han destruido.

La dependencia del visor estereoscópico ha conspirado en cierta medida contra la supervivencia de estas obras y la variante de positivo sobre vidrio sufrió especialmente por su fragilidad.

 

IMAGEN Y PERIODISMO

Los primeros años del fotoperiodismo surgieron a través de grabados basados en daguerrotipos o albúminas, hasta que se estableció la tecnología para transferir la imagen fotográfica al papel a través de diversos sistemas alternativos de entintado. La imagen “real” fue una poderosa atracción para el publico, la que colaboró en la masificación de estos medios informativos.
El poder de la fotografía certificó realidades y amplió el conocimiento del mundo al común de los lectores. La información viajó no sólo en palabras, sino en imágenes. Y como las palabras, las imágenes podían evocar emociones. Así, estas vistas “montadas” por Tey y Palá, dan cuenta de un desastre natural y también imponen la sensación de angustia, impotencia y dimensión del hecho.

Existieron daguerrotipos, cartes-de-viste, portraits-cabinet y álbumes dedicados a dar testimonio de diversos hechos: fenómenos naturales, acontecimientos políticos, bélicos, científicos y técnicos, sociales, así como orientados al registro de tipos populares, indígenas, delincuentes, enfermos y dementes.

Miguel Ángel Cuarterolo y Laura Malosetti Costa (2) estudiaron un daguerrotipo estereoscópico de 1858, realizado por Napoleón Aubanel en Montevideo en ocasión de los festejos en la Plaza de la Constitución por el 7° aniversario del pacto que puso fin a la llamada “Guerra Grande”.  Éste es probablemente el primer caso en la región –y excepcionalmente raro–  de fotoperiodismo estereoscópico al daguerrotipo. Mucho se ha discutido sobre los orígenes de la fotografía documental y periodística, y el tema en la Argentina no escapó a diversos análisis. (3, 4 )

Desde cierto punto de vista, la mayoría de la fotografía es documental, ya que en general da testimonio de algo cierto; pero ¿cuándo se inicia la fotografía periodística en el Río de la Plata? Las fotografías de la Guerra de la Triple Alianza son documentos de periodismo bélico. La asociación de la fotografía con los periódicos y las revistas va desde su reproducción en grabados a la fotografía que se monta en el impreso, y unas décadas después ya puede pasarse a papel entintado, gracias a los diversos procesos fotomecánicos, como la fototipia, la fotolitografía y el fotograbado, digamos en forma generalizada en 1880.

En Argentina, la revista Caras y Caretas es uno de los referentes más tempranos del periodismo apoyado en la imagen fotográfica, seguida rápidamente por otras.

A lo largo de la historia de la fotografía se abusó del poder de la imagen;  el sensacionalismo y la manipulación del público tuvieron un proceso de expansión: hoy en día el poder informático se ha sumado a la potencial manipulación, que puede sugerir intencional o accidentalmente significados e interpretaciones. Debido a esta presencia humana en la generación de la imagen y su posterior edición, la fotografía y esta especialidad, el fotoperiodismo, no son actividades totalmente objetivas.

El fotógrafo debe elegir lo que registrará, lo que encuadrará de lo elegido y lo que seleccionará para su publicación. Esta cadena de filtrados sucesivos, aún sin otra intención que la de realizar bien su oficio –ética, artística y técnicamente–, conlleva un  resultado parcial y subjetivo.

 

 

LA "FOTOGRAFÍA CATALANA" DE TEY Y PALÁ

 

El fotógrafo español Félix T. Tey se radicó en la ciudad de Córdoba hacia 1887. Al poco tiempo formó sociedad con otro profesional, Juan Palá, constituyendo la firma "Fotografía Catalana", con estudio en los altos de calle Santa Fe 32.  Esta firma, además de la tradicional producción de retratos, realizó una actividad inusual en la Argentina para esa época: una serie de vistas estereoscópicas de ciudades y pueblos, como Córdoba, Villa María, Río Cuarto, Rosario y otras localidades.

Hasta donde sabemos, no se conocen ejemplos que hayan sobrevivido, salvo las doce estereografías de nuestro archivo que motivan el presente estudio. Se estima que produjeron cientos de vistas diferentes.

Al dorso, las estereoscopías  tienen una etiqueta litografiada, del tamaño de la cartulina de soporte, conjugando varios símbolos del progreso; de algún modo remarcando aquel carácter unificador para la provincia que le había impartido Sarmiento con el tendido del Ferro Carril Central a Córdoba, la instalación del Observatorio, la creación de la Academia de Ciencias y la realización de la primera Exposición Nacional en 1871.

 

 

 

 

Fig. 1 Etiqueta al dorso, a la que se le adhirió otra, a la derecha, con la descripción de la imagen de la inundación.

 

El estudio vendía también un visor plegable, notable ejemplo temprano de manufactura local:

 

 

 

Fig. 2 Visor plegable, con la propaganda de Tey y Palá.

 

En el cual se encuentra esta otra etiqueta:

 

 

Fig. 3 Etiqueta interna al visor.

 

 

CÓRDOBA Y EL AGUA EN 1890

 

Para 1880, el agua era, para la ciudad de Córdoba, un problema acuciante. Además de la sequía, se sumó el mayor consumo que reclamaba la creciente población de la ciudad.

Se requería riego para tornar productivos los terrenos de sus alrededores, agua corriente para una población en ascenso y seguridad para los pobladores cercanos al río Primero, ante las crecientes. La solución era endicar el mencionado río.

El principal impulsor de la efectiva construcción del dique fue el Dr. Miguel Juárez Celman, por entonces Ministro de Gobierno de del Viso. El Gobierno de tinte liberal requería recursos para captar la inmigración que otras provincias ya estaban usufructuando y Córdoba no quería quedarse atrás.

En 1884, Esteban Dumesnil, Carlos A. Casaffousth y Bialet Massé  comenzaron una obra de riego de los altos de la ciudad de Córdoba, incluyendo el dique derivador "Mal Paso" en La Calera y el embalse de aguas en el Valle de San Roque, que se construyó en poco tiempo.

En 1890, la ciudad de Córdoba perdió un centenar de ciudadanos con la creciente en la Cañada producida por una lluvia torrencial, saliéndose del cauce del Calicanto y surcando por el centro de la ciudad e inclusive por la "Calle Ancha" (Av. Vélez Sarsfield) durante la noche del 19 de Diciembre. La existencia del paredón que ya embalsaba las aguas en el Dique San Roque impidió que el daño fuese mayor. El jefe de Policía informó:

 

"...que los muertos ascendían a 58 a los que cabía sumar 22 desaparecidos del llamado Pueblo Nuevo, suburbio Sud-Oeste, y mas de 16 moradores en las márgenes del riacho...".

 

Durante décadas, los cordobeses discutieron sobre la solidez y tamaño del dique, pero nunca sobre su ubicación, siempre considerada como correcta. Tampoco se discutió sobre la necesidad o no de controlar las crecientes estivales del río, y que llevaron al Ing. Luis Huergo a decir que el agua en Córdoba era "fruta de verano". La utilidad del paredón que contuvo las aguas del río Primero se demostró como efectiva e indispensable.

 

 

EL REGISTRO DOCUMENTAL DE LA INUNDACIÓN

 

Con la tremenda inundación, los fotógrafos vieron tanto la oportunidad comercial como la obligación social de documentarla fotográficamente y realizaron una serie de vistas de los lugares afectados. Conocemos 12 imágenes, las cuales están referenciadas al dorso y numeradas consecutivamente, de la 216 a la 227.

Esto indica que fueron parte de una colección mayor de estereoscopias comerciales, cuya cantidad total desconocemos, pero parecen haber sido cientos.

Esta serie sobre la inundación cuenta con etiquetas descriptivas adicionales con un breve comentario individual sobre los diversos episodios.

 

 

Fig. 4 216

Calle Ayacucho, a orillas de la Cañada. La mujer María Luján de 83 años de edad se salvó arriba del rancho; el agua llegó a la altura de 2 m 45 cm, faltando solo 20 cm para cubrirlo totalmente.

Tey y Palá. Calle Ayacucho (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

Las imágenes muestran en dos casos a personas involucradas, una subida al techo de una casa (Fig. 4) y otra con personas tendidas en el suelo (Fig. 5).

 

 

Fig. 5 217

Casa de D. Antenor Carreras, situada en la calle Ayacucho, esquina al puente. El agua llegó a la altura de 2m 45 cm. La corriente se llevó de dentro de esta casa a una señora y su hija, las cuales pudieron ser salvadas a la distancia de cuatro cuadras.

Tey y Palá. Casa de D. Antenor Carreras (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

Diversos detalles de las imágenes, como la ausencia de barro húmedo, así como la evidente incomodidad –por no decir imposibilidad– de registrar los hechos en el momento mismo, nos indican que estas fotografías  son "reconstrucciones" del hecho original. Probablemente los fotógrafos se dirigieron al lugar poco tiempo después y solicitaron a los vecinos que posaran según las circunstancias que habían vivido.

No debe haber sido mucho después de la inundación, ya que algunas imágenes muestran escombros y casas destruidas, que deben haber sido limpiadas enseguida.

 

Con estas imágenes de Tey y Palá estamos en presencia de un temprano ejemplo de fotografía estereoscópica de uso documental.

Era relativamente común la comercialización de vistas y lugares, como testimonio de ciertos lugares emblemáticos. De hecho, la casa Tey y Palá lo hacía, pero desconocemos las tiradas involucradas.

 

 

Fig. 6 218

Estado en que quedó la capilla del Pueblo Nuevo, después de la inundación.

Tey y Palá. Capilla del Pueblo Nuevo (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

 

 

Fig. 7 219

Grupo de trabajadores removiendo escombros.

Paraje situado cerca de la Cañada, desaparecieron 23 ranchos con sus moradores, ignorándose el paradero de muchos de estos últimos.

Tey y Palá. Cerca de La Cañada (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

Algunas de las imágenes nos muestran los caseríos de la periferia, mientras otras, que veremos a continuación, forman parte del casco urbano.

Además de la ruina material también hubo que lamentar víctimas, ya que la violencia del agua llegó a sacar a algunos habitantes de sus casas, como nos dice uno de los textos:

 

 

 

Fig. 8 220

Aspecto de la Cañada, después de la inundación.

Tey y Palá. La Cañada (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

 

Fig. 9 221

Paraje donde la corriente arrastró el puente que existía en el Pueblo Nuevo.

Tey y Palá. Restos del puente en Pueblo Nuevo (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

Fig. 10 222

Montones de escombros y barro, que se podían observar en muchos de los parajes inundados.

Tey y Palá. Paraje inundado (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

Fig. 11 223

Casa de D. David Carreras y almacén de Dña. Cruz Moreno, en la calle Caseros esquina Belgrano. El agua alcanzó una altura de 2 m 45 cm. Se perdieron todas las mercaderías, muebles y algún dinero. Muchas casas de negocio y de familia sufrieron igual suerte que la que se presenta.

Tey y Palá. Casa de D. David Carreras (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

La gravedad del episodio es evidente en estas imágenes que muestran la destrucción de sólidas casas de mampostería.

 

 

Fig. 12 224

Casa de D. Lucrecio Silva en la calle de.....El agua llegó a la altura de 1 m ... y se perdieron muchos muebles. En toda la zona inundada, infinidad de casas presentaban el aspecto de la presente, con los muebles amontonados en los patios y grandes montones .....frente a las puertas.

Tey y Palá. Casa de D. Lucrecio Silva  (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

 

Fig. 13 225

Estado actual del puente de la calle Ayacucho. El agua arrancó las barandas y arrastró el empedrado del piso.

Tey y Palá. Puente de la calle Ayacucho (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

 

Fig. 14 226

Vista de la calle de Caseros, entre las de Belgrano y Ayacucho. En esta sola cuadra se derrumbaron 6 casas; y algunas otras amenazan derrumbarse. Las ruinas que se ven son de la casa 59, que perteneció al Dr. Cámara. La casa con balcón que se ve enfrente es de D. Ramón Martinez y el agua se llevó de ella dos criaturas. La creciente alcanzó a la altura de 2 m 30 cm.

Tey y Palá. Vista de la calle de Caseros (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

 

 

Fig. 15 227

Colegio de N.S. del Huerto, en la calle Belgrano. Paraje donde antes existía una pared la cual la derrumbó la corriente, ocasionando así la inundación del colegio y la muerte de dos hijos de D. Daniel Gigena. El agua llegó a la altura de 2 m 35.

Tey y Palá. Colegio de N.S. del Huerto (Córdoba), albúmina estereoscópica sobre cartón, 8,7 cm x 17,6 cm, 1890.

 

 

EL IMAGINARIO POPULAR

 

Nos dice Efraín Bischoff al respecto que “los habitantes cordobeses escucharon un sordo rumor llegando por la Cañada y momentos después el agua entró violentamente por las calles, hasta el centro de la capital. Indescriptibles escenas de terror se produjeron y cuando se pudo retornar, con los días, a la relativa calma, se supo de varios muertos causados por la avalancha, actos de coraje y heroísmo, daños en edificios y miles de pérdidas en artículos diversos.”

Los diarios de la época se hicieron eco de esta inundación descomunal, y las fuerzas vivas y entidades privadas como la Masonería se involucraron en la asistencia a las víctimas.

Este desastre caló tan hondo en la población de Córdoba, que se llegó a realizar una obra teatral, titulada “La inundación de Córdoba”. Era creación del italiano Eugenio Troisi, y se estrenó en el Teatro Progreso, de dicha ciudad. El grupo teatral era la Compañía L. Faleni. Se publicó el libreto, del cual mostramos la portada:

 

 

                                               

 

 

Fig. 16 Tapa del folleto correspondiente a la obra teatral “La Inundación de Córdoba.”

 

 

 

 

 

REFERENCIAS

 

1-Alexander, Abel. Comunicación personal

2 -Cuarterolo, M.A. y Malosetti Costa, L. “De lo efímero a lo eterno.” Memoria del 5  Congreso de Historia de la Fotografía en la Argentina. Buenos Aires, CEP, 1996.  

3 -Cuarterolo, M.A. y Longoni, E.

4 -Makarius, Sameer  artículo no determinando en Revista Viva (Clarín), ca. 1990.

5 -Bischoff, Efraín  Y fue en Córdoba... Córdoba, Imprenta del Banco Social de Córdoba, 1997.

6- Troisi, Eugenio La inundación de Córdoba. Córdoba, La Minerva, 1891.



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